martes, 10 de mayo de 2011

SEVERIANO DESDE UNA RENDIJA (I)


De todo lo que se ha escrito sobre Seve estos días en España, nos ha llamado lógicamente la atención el artículo de Santiago Segurola en el Marca de papel (“El Alquimista del Golf”). Nuestro mejor columnista y cronista de deportes coloca a Ballesteros un peldaño por encima del resto de los mitos competitivos españoles; “Pese a los muchos campeones que ha tenido el deporte español, ninguno ha tenido la trascendencia de Severiano Ballesteros (…). Hay un antes y un después de él (en su deporte), y eso solo se puede decir de los elegidos”.

Situado de ese modo Seve, por quién mejor puede hacerlo, al resto solamente nos queda admirarnos por la profunda huella que deja. En mi caso personal, la sensación es muy agridulce; me siento un privilegiado por haber descubierto finalmente la magia del deporte que le obsesionaba, pero muy pardillo por haberme perdido, en plena adolescencia, que es cuando las cosas impactan de verdad, la posibilidad de mirar por la rendija lo que unos pocos españoles disfrutaban. Resulta que, tras aquella ranura, se divisaba nada menos que “el circo del sol” (como acaba de definir Nick Faldo, Sir, aquel golf con Seve), pero en nuestro país corría el rumor de que era un espectáculo aburrido y clasista. Y España, ya saben, pocas veces se resiste a la fuerza del rumor, verdadero deporte nacional.

Pero además de la opinión del mejor, o de una humilde opinión personal, hay algo que sí necesito compartir de verdad tras la muerte de Seve. La sensación de que el deporte ciertamente es algo más que un pasatiempo, que un juego o un espectáculo; “el deporte es una herramienta que enseña”. Esta frase, pronunciada por Michael Jordan (en la foto junto a su ídolo; es curioso, porque MJ idolatraba a Seve, y mucho dudamos que eso sucediera a la inversa), parece un lugar común, pero nos sirve para tratar de responder a una eterna cuestión. ¿Actúan y juegan los deportistas como en realidad viven, o pueden disociar su faceta de jugadores de su aspecto como seres humanos?

…Sigamos mañana.

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