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LOS JUGADORES HABLAN

Cada deporte tiene sus particularidades con los medios de comunicación. Son vicios arrastrados que parecen pasar de generación en generación. En fútbol, por ejemplo, el jugador medio da alguna patada al diccionario. Además, se distingue por dejar en el campo lo que allí sucede (los códigos, ya saben) y sus declaraciones a la prensa resultan normalmente insustanciales. Pero eso cambia en cuanto ese mismo jugador se hace entrenador. Toda la anterior protección, desidia, abulia comunicativa con la prensa, se convierte en expresión verbal y gestual, en capacidad para atraer o repeler. La desidia se torna ironía, mordacidad. Las patadas bajan y suben las palabras. El jugador no quiere hablar, pero el entrenador necesita expresarse. La persona es la misma; la profesión no. El hábito hace el verbo, y lo acampa en ruedas de prensa, que en algunos casos resultan muy entretenidas, y lo resultarían mucho más si los genios del marketing no se inventaran un nuevo cacharrito (impacto, lo llaman) que...

CIELO E INFIERNO

Hace tiempo me contaba un jugador, recientemente retirado, como vivió una nueva etapa en uno de esos equipos que siempre andan con el agua al cuello. En una charla de vestuario, tipo terapia de grupo, fueron hablando todos de sus sensaciones. Cuando le llegó el turno, y trató de enviar un mensaje de ánimo y tranquilidad, recibió la seca respuesta de un compañero: “para ti es muy fácil, porque todavía no sabes lo que es estar en el infierno”. El infierno, el cielo, ascensos y descensos… la profesión colgada de un resultado; el jugador atenazado ante la pérdida de una categoría, ante el cambio de estatus, ante la sensación de fracaso. Ay, la vieja Europa; el drama forzosamente implicado en el ADN deportivo. Algún día, en alguno de esos foros de sabios que se establecen para refundar los proyectos de ligas europeas siempre sobre los edificios medio construidos anteriormente, se podría plantear una simple reflexión, sin ánimo de molestar a nadie: ¿alguno de los aquí presentes estaría conte...

TO PENALTI OR NOT TO PENALTI

Permitan que incurra por un día de nuevo en fútbol. Sé que está el The Players de golf en su segunda jornada, con Sergio que sí pero no, con gesto serio; algo pasa con Sergio. Sé que andan abriendo la Caja Mágica. Aunque uno se levantaba en octubre, con los días acortando, y soñaba con la semana de tenis en pista rápida del pabellón de la Casa de Campo; tan cómodo, tan estupenda la superficie dura, tan auténtica Madrid como ciudad de tenis de otoño, distinguida por golpes más planos que liftados, por peloteos más cortos que largos. No éramos muchos... y llegó la Magia; ¿pero hay Magia sin gasto? ¿Habrá Caja sin ruina? Trataré de cantarlo, aunque desafine. ¿Quién nos ha robado el torneo de octubre? Lo teníamos en un cajón, donde guardábamos la ilusión... En fin, incurramos ya. La Champions, el Barça, Iniesta, el descuento (lean, por favor, a Segurola. "Planetario Iniesta" Un regalo). Al Chelsea le birlaron unos cuantos penaltis. El árbitro era noruego y el grandote alemán Ball...

TRES DEL RAMIRO DE MAEZTU... Y UN ITALIANO

Soy del Ramiro. Puedo probarlo. Yo también estudié en el colegio donde enseñan a ser seleccionador nacional de baloncesto. ¿Se puede enseñar tal cosa? Allí enseñaban bien las matemáticas, que recuerde. Y uno de los profesores que lo hacía en mi época, el señor Moneo, cuando salía de sus clases se quedaba por el polideportivo Magariños a presidir el Club Estudiantes. Es de pura lógica –matemática-, por tanto, que si un profesor del Ramiro podía ser presidente de una entidad profesional de baloncesto, algunos alumnos hayan acabado siendo seleccionadores nacionales de ese mismo deporte. Repasemos. Primero fue Antonio Díaz Miguel. Un estudiante y ala-pívot en los albores de la aventura ‘baloncestística’ de la calle Serrano. Sobre Antonio las crónicas apenas hablaron de su destreza bajo tableros, pero bien que se hartaron de hacerlo más tarde, cuando llevó a doce magníficos jugadores a la Final Olímpica de 1984. En un banquillo del mítico Forum de Inglewood (el hogar de los Lakers de Magic)...

EL BALONCESTO CIENTÍFICO

Uno trata humildemente de seguir muy atento a todo tipo de competiciones de baloncesto, como si alguna vez hubiera sabido algo sobre este complejo deporte. La Euroliga acaba de proclamar campeón. Ha sido el Panatinaikos. En realidad no hace mucha falta conocer el nombre del equipo. Basta con seguir la pista de dos entrenadores; Obradovic y Messina. Donde estén ellos, habrá un finalista y/o un campeón. La estadística impacta: de las últimas doce finales, uno de los dos, o los dos al mismo tiempo, han protagonizado diez. Esto da la razón de nuevo a mi amigo Danko Cveticanin, el 'Yeti', que sostiene que el baloncesto en Europa es de los entrenadores. La fórmula de la Euroliga, guste o no, difícilmente puede evitar que el campeón se sienta el equipo más completo de todos. Para llegar al trofeo, habrá tenido que pasar por todos los tipos de baloncestos posibles. Primero, se disputa una fase regular con mucho viaje y no excesiva chicha. Los buenos se preparan, ganan casi siempre, pie...

EL GRITO DE UN VIEJO ENTRENADOR

En aquella película de Rocky en la que los rusos eran todos de Rusia, y no como ahora que es evidente que nacen donde les da la gana, el boxeador Drago tenía la costumbre de jugar con los rivales hasta que recibía un grito seco de su esquina –en ruso, claro-, a modo de señal. Entonces, un primer plano enfocaba su gesto determinado, y la música grave anticipaba la manta de golpes que se le venía al otro encima, de la que ya no se podría recuperar. Messina sabe que el Csska sólo tiene sentido si gana la Euroliga. Y Ettore lleva todos los tipos de partidos posibles en la cabeza. Primero, los prepara en la prensa, por si vinieran mal dadas: “la única diferencia de los viejos entrenadores, -dijo durante la semana- es que hemos cometido más errores, y no creo que eso sea una ventaja”. Después los lee el tiempo que sea necesario, , con esa mirada intensa, y cuando el rival se vuelve para coger aire, lo manda a la lona sin remisión. A siete minutos del final, Xavi Pascual intuyó que Andersen n...

LOS EQUIPOS GRANDES

El Barça se juega esta semana la Euroliga de Baloncesto (también la de fútbol...y la liga...). El Barça, y sus secciones... Decíamos, hace un año, a propósito de los equipos grandes lo siguiente. Bajo esa expresión que adoramos en España para separar las clases sociales en deporte, coincidirán conmigo en que en la Final de la Euroliga del cincuentenario ha sido la mejor de las posibles, con dos ‘Equipos Grandes’, Macabbi y CSKA, ¡pero grandes…de verdad! En realidad cincuenta años no son muchos y los clubes de toda la vida siguen apañándoselas para engordar su palmarés. ¿Que cambia el nombre de la competición, y ahora se llama Euroleague en vez de Copa de Europa? Pues se le cambia el nombre al equipo, y en Rusia es CSKA lo que en la Unión Soviética fue TsSKA. O se le cambia el nombre al pabellón, y lo que durante mucho tiempo fue la Mano de Elías de Tel Aviv, se convierte en la Arena de Nokia… Pero, eso sí, un ‘Equipo Grande’ que se precie tiene que mantener sólidos principios fundacion...