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LA ABUELA DE GASOL

El periódico Marca es todo un mundo de sensaciones. Esta nueva etapa -por lo visto rentable en cuanto a lectores- empieza a caracterizarse por la constante sorpresa en sus portadas, por mucha opinión de firmas diversas y por lo curioso de sus contraportadas: en ellas, los sábados tan pronto han sido feudo y disfrute de Valdano, metafóricos, estilísticos, muy literarios, como empiezan inmediatamente a ser propiedad de Jimmy Giménez Arnau (adjetiven; es gratis) sin que el lector pueda hacer una lógica pretemporada al respecto. De igual forma han aparecido las doble-portadas con protagonista. Se hizo una de fútbol, debió funcionar, y la fórmula fue cogiendo inercia. De España (de fútbol), hacia el Madrid (de fútbol), pasando por el Barça (en Cataluña, supongo), vienen derivando hacia la estrella singular. Y hete aquí que entre Ronaldo, Kaká y Benzemá, se coló Pau Gasol. ¿Se coló? Al menos, a primera vista de kiosco, nos sorprendió de nuevo sin pretemporada. Allí estaba 'El Señor del A...

MOMENTOS ESTELARES

En el punto de máxima euforia, un genéticamente prudente Nacho Gervás, la voz sabia de nuestro canal de golf, decidió lanzar un órdago desde el impactante rincón de Ailsa tratando de elevar el instante deportivo protagonizado por Tom Watson a la categoría en la que Stefan Zweig colocó, a principios del siglo XX, 14 momentos estelares de la humanidad. "Si gana Watson -dijo- estaremos probablemente presenciando la mayor gesta deportiva de todos los tiempos". ¿Exageraba Nacho? Depende. Watson, pese a sus 59 años, seguro que no estaba sufriendo tanto como el triunfador Admunsen o el perdedor Scott cuando pisaban parajes desconocidos con el único y vanidoso objetivo de ser los primeros seres humanos en conquistar el polo norte, pero es probable que sus 4 días de lucha contra los cien mejores profesionales del golf -un deporte, recuerden, de alcance planetario- le estuvieran exigiendo un gasto energético y mental bastante superior, por ejemplo, al que utilizó aquel “joven capitán ...

THE GAME PLAN

"El primer día seguramente pensaron 'el señor mayor lo está pasando bien por el campo'. El segundo día probablemente fue, 'bueno, está bien'. Lo único que sé es que me hice un 'game plan' para los últimos 36 hoyos y mi único objetivo ahí fuera era cumplirlo. Me queda todavía la mitad" (Tom Watson, líder del Open después de tres jornadas con 59 años). Es ciertamente complicado explicar la experiencia de un juego a una persona que jamás lo haya probado. Puede uno enredarse en filosofía, o ser muy esquemático, dependerá del carácter. Hay una tercera posibilidad en esta era tecnológica que nos ha tocado vivir; podemos usar un link. En éste que viene a continuación, un señor socialmente considerado mayor, seguramente abuelo, siguiendo la cortesía del evento más emblemático de lo que durante muchos años fue su rentable profesión, acude una vez más a prestigiarlo con su presencia. La regla del evento dice que toda aquella persona que lo haya ganado anteriorme...

WATSON, TIGER Y MANASERO

Tom Watson: el mito, sesenta años, la cara ajada, la sonrisa descubriendo arrugas de un senior entre chavales. La gente aplaude cuando llega al hoyo 18 de la segunda jornada; los fans lo reciben de pie, es un día de frío inglés y calor de Open Championship. Es la segunda jornada. El día de Tom en su campo. Aquel Turnberry donde 32 años antes se paseó con Nicklaus durante más de cuatro horas deleitando al personal. Este Turnberry imposible tres décadas después. Con bunkers en medio de las calles para impedir cualquier asomo de arrojo en los jugadores. Y Watson, sesentón, sin visitar ni uno de esos. Circulando por el centro de la calle, con el tiralineas de la experiencia, o tal vez de la falta de potencia. Y llega el último putt; lejano, inviable. Y a Tom le toca de nuevo sonreir y a la gente chillar y aplaudir. Es un nuevo birdie; es el liderato del torneo después de 36 hoyos. Es el golf; es casi siempre el juego, casi nunca el deporte. Tiger Woods: el icono planetario, el triunfo de u...

EL VERDADERO GOLF

Má de ciento cuarenta años de historia, de tradición, de literatura e imágenes alrededor de un evento, el Open Británico, o simplemente The Open, como lo llaman allí, son razones muy poderosas para seguir lo que suceda en Turnberry, el campo a orilla del mar con el faro más famoso de este juego. El lugar donde tuvo lugar hace casi tres décadas una de las jornadas finales más emblématicas de la historia del torneo. La lucha entre Jack Nicklaus y Tom Watson, a varios cuerpos del resto, por hacerse con la Jarra de Clarete, quedó para siempre bautizada como La Batalla de Turnberry. Watson venció en aquella ocasión, y cada vez que el torneo vuelve a este precioso lugar, las imágenes de los dos americanos se comentan y repiten como uno de los mayores homenajes al golf. ¿Quién será el Campeón del Año 2009? Es la pregunta que se hacen muchos amantes de este fin de semana único en el deporte. "The Champion Golfer of the Year", ese título que a Sergio se le escapó hace un par de edici...

VERDASCO VA, FERRERO VUELVE

Los jugadores de tenis nacen, y prácticamente ya están jugando partidos con presión. Desde los torneos infantiles, con patrocinador y premios, están pensando en el salto a la elite. No decimos que sea un mal de un deporte, evidentemente ocurre en los demás, pero al menos cuando se compite en equipo los nervios -lo bueno, lo malo, y lo regular- se reparte en proporciones asumibles. En tenis eso es inviable. El jugador está solo. Casos como el de Nadal, maduros precoces, añaden complejidad a la cosa. Con 16 años se tiene que afrontar la derrota y la victoria desde un punto de vista semi-profesional: se acabó el recreo, chicos, es hora de examinarse. Y los que se quedan, ya no dejan de hacerlo hasta su retirada. Por eso se dan casos como el de Juan Carlos Ferrero de este domingo, apenas dos horas después de darse un caso como el de Verdasco. Ferrero una vez fue Verdasco, en realidad fue mejor, ganó un Grand Slam, tocó el número uno de forma efímera pero real, compitió con gran estrés, y p...

LOS MEJORES DE LA HISTORIA

Un opinador en la web de Marca se mostraba feliz por estar viviendo la mejor época deportiva de la historia, en la que coinciden, por ejemplo -y según él-, el mejor tenista de todos los tiempos (Federer), el mejor velocista (Bolt), el mejor nadador (Phelps) y el mejor ciclista (Amstrong). Inmediatamente, otro forero le completa la lista con el mejor golfista (Tiger), y los mejores en el mundo del motor, el italiano Rossi, y el piloto de rallies Loeb. Todas estas listas, tan atractivas de hacer, y tan jugosas para tertulias de vacaciones con la copa en la mano y la panza llena, es posible que no tengan demasiado sentido cuando incorporan deportistas en activo. Sería bueno incidir en el caso de Federer, por ejemplo, o en el de Lance Amstrong, con respecto a otras épocas. Es evidente que nadie ha pegado un drive o un revés como el suizo tenista, y que nadie ha corrido tan rápido sobre una bicicleta como el americano. Es evidente, además, que lo han hecho en la época de máxima repercusión ...